Dietas para morirse en el intento.

Hay un sin fin de dietas que prometen una rápida pérdida de peso. Estas mal llamadas dietas milagrosas suelen no solo ser yo-yo sino contraproducentes para la salud. Y más que perder esos kilos demás, se pierde salud. Incluso, podría ser mortal.

Menos del 25% de la ingesta calórica normal. Locura y peligro nutricional.

Cuando en los empaques de comida se lee el famoso “de unas 2000 a 2500 calorías”, se habla de una ingesta diaria. Sin embargo, el consumir 2000 Kcal (mujeres) o 2500  Kcal (hombres) no aseguran una ingesta adecuada. Estos números son para personas con un peso adecuado que además, realizan un tiempo de ejercicio adecuado diario. Como también se tiene que acotar el aporte de nutrientes que vienen con la ingesta de alimentos que son fuente de energía.

dietas insanas
Imagen cortesía de banukazanc.com/

Cuando hablamos de calorías, hablamos de energía. EL cuerpo para que funcione correctamente debe contar con la suficiente energía, pero no con el exceso de ésta. Desde funciones como pensar hasta caminar, se necesita de energía que obtenemos por parte de la ingesta de alimentos. Pero no solo de energía vive el hombre. Se necesitan vitaminas y minerales también.

Lamentablemente, gracias a esta obsesión por contar calorías, se conciben y se hacen populares dietas que permiten un consumo de apenas 500 Kcal, entre uno de sus principales disparates.

Es cierto que para bajara de peso hay que bajar el consumo, pero debemos hablar de reducir máximo unas 500 calorías, no consumir nunca 500. Nuestro cuerpo necesita más que eso para poder cumplir con las funciones normales, sin mencionar lo que necesitamos para caminar, subir escaleras o cargar peso.

Dieta salida directamente del manicomio

Recientemente leí sobre la dieta del “Delfín”, y no había leído sobre algo tan disparatado en mi vida. Ésta dieta consiste en un consumo de 500 Kcal y una descabellada norma de tomar agua marina.

Debo destacar que el agua de mar no debe ser consumida, pues por su composición causa daños en los riñones, deshidratación y aumento de la presión arterial.

¡Come saludable y no te dejes engañar con dietas que pueden ser fatales!